No voy a seguir por unos cuantos sueños, si el mas grande de ellos ya lo tengo, todo lo demas sale sobrando.
No pienso seguir y alimentarme de esos cuantos que poco a poco desapareceran, me quedo con mi gran sueño que durara para siempre.
Y no hay dia que no piense en como ser mejor en como mejorar, aveces no se me ocurre nada, otras veces miles de cosas, pero, en el momento, me quedo en blanco y eso me asusta, me asusta perder el gran sueño y convertirme en vacio.
lunes, 18 de octubre de 2010
domingo, 10 de octubre de 2010
algo que debia....
Para Clara la que despeja el cielo en mis dias nublados:
Había una vez una princesa, la más encantadora que el reino jamás vio, ella soñaba con ser la mejor músico de su reino. Ella necesitaba la guitarra rosa, muchos decían que eran solo leyendas, otros que no cualquiera podía tocarla. La verdad era que la guitarra estaba custodiada por un dragón y la princesa sabia esto, así que decidió mandar a su más fiel caballero por la guitarra.
El caballero al llegar se dio cuenta que el dragón tocaba la batería por el mismo junto con sus hermanos dragón, pero les faltaba un guitarrista, porque la guitarra solo podía ser tocada por una mujer. El caballero inmediatamente regreso a contárselo a la princesa, ella emocionada fue a ver a los dragones y se unió a la banda, dejo el reino y se fue a dar giras.
El caballero triste, no podía resistirlo más, el la quería y se fue a buscarla. Fue de pueblo en pueblo preguntando por ella, todos le decían lo increíble que era su banda, pero que lamentablemente ella ya había partido. Al llegar a uno de las tantas villas, llego con el adivino a preguntar sobre el paradero, el era su última esperanza. El adivino le dijo en el gran peligro en el que la princesa se encontraba, ella había entrado al bosque de los huecos y el si que había escuchado de ellos, contaban que eran seres mitad arboles, mitad humanos y que odiaban cualquier tipo de música.
El caballero rápido partió al bosque de los huecos, al llegar se encontró con los dragones, estaban completamente heridos y no se podían levantar, ellos le dijeron que la princesa había sido secuestrada por el mismísimo rey de los huecos, el caballero fue hasta su guarida. Al enterarse el rey de los huecos mando a sus mejores soldados a detenerlo, pero ninguno pudo detener al caballero y su feroz espada. Cuando se vieron frente a frente, uno pudo a ver esperado lo peor, el rey hueco dio un gran salto para caerle encima al caballero, pero el logro esquivarlo, justo en ese momento desenvaino su espada y se la clavo justo en el pecho, el rey junto con sus miles de soldados se hizo polvo.
Bajo al calabozo donde libero a la princesa, él le confesó lo mucho que la quería, y ella también, juntos regresaron al reino en donde se casaron y juntos reinaron por mucho tiempo, con paz, amor y rock n roll
domingo, 3 de octubre de 2010
Microrrelatos
Me gusta mucho el microrrelato aunque me tardo mucho en escribirlos, porque no es fácil, bueno al menos para mí no lo es. Dejo estos tres microcuentos que no recuerdo cuando los escribí pero ya tienen mucho
Los niños que ya no duermen
Los niños dormían pero no le importo, cruzo la cerca con tal gracia que sus 150 kilos de masa corporal desaparecieron un instante. Se acerco a la frágil puerta de madera, la pateo y grito su nombre, el nombre que para él era maldito en ese instante pero era todo lo que quería poseer.
Los niños se despertaron por el ruido que rajaba la tan bella noche de verano, el cerdo maldiciendo a los cuatro vientos, quebrando la noche asustando a la luna despertó a la mujer, a su posesión.
La débil mujer le abrió la puerta y pidiendo perdón lo recibió. Los niños escucharon todo, cada lagrima caer sonaba más fuerte que los golpes que le daba, era su infierno, la chica solo rezaba y sonreía y volvía a pedir su perdón. Los niños lloraban, sentían la impotencia sentían la debilidad y sentían el dolor de la mujer, los niños lloraban pero al hombre no le importo, cegado por la ira fue a la habitación de los niños, la mujer solo escuchaba, lloraba y rezaba.
Ahora los niños crecieron y el hombre ya no está, cada noche los niños lo esperan pero el ya no aparece. Ahora la mujer descansa, la noche se cubre de calma y paz una vez más, la luna vuelve a sonreír porque el ya no está. Pero ellos lo esperan.
El beso
-¿Qué hago?- pensó la boca -solo hazlo- pensaba la otra.
La tortuga y el mar
La tortuga no encuentra el mar, camina y camina y no encuentra el mar. Su mama la dejo, está casi ciega y no encuentra el mar. No se rinde y sigue caminando. Parece que lo encontró, sigue caminado esta cerca siente el agua y la espuma, debe ser el mar no hay duda alguna.
La tortuga decepcionada sigue en su huevo, todo ha sido un sueño.
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